Este domingo desperté optimista pero átleticamente no fue un gran día.
Prometía mucho, mi rutina de carrera salio bastante rodada, cuando hablo de esta rutina quiero decir, ir al lavabo, no perder mucho tiempo buscando cosas porque por la noche lo deje todo muy ordenadito, el primer café me sentó bien, aparque el coche mejor y no me costo nada encontrar un bar para tomar un segundo café, el único pero es que al recoger el dorsal como viene siendo habitual cuando solicite una talla de camiseta especifica ya no quedaban, no todo es perfecto.
Hacia calor como era de esperar pero lo mejor es que el sol no brillaba con rotundidad y eso parecía ayudar mucho.
Salí raudo y veloz o eso creía yo y en el primer kilómetro ya me había metido una docena de segundos de más sobre lo previsto en el segundo kilómetro duplicamos un pico más y en el tercer kilómetro ya iba fundido.
No puedo buscar más excusas y he de aplicarme, no puedo excusar que la noche anterior estuve de cena con los del fútbol ni que apenas descanse. Si hubiera ido mejor preparado lo hubiera conseguido y ya esta.
Los demás kilómetros no valen comentarlos.
Acabe sinceramente decepcionado y la única conclusión es que a partir de ahora solo puedo mejorar.
Una apreciación técnica es que no me van las carreras en las que he de doblar el circuito o lo que es lo mismo dar dos vueltas o tres sobre el mismo recorrido.
Pero eso no es excusa.
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