Los sesenta corredores salimos unos a una velocidad y otros a otra sabiendo eso si los que se nos venia encima, porque encima había un sol atronador que si pasaría más tarde o temprano factura. El circuito de dos kilómetros había que dar dos vueltas, personalmente nunca había dado tantas vueltas a un mismo circuito, bueno miento, los 100 Km en pista de Terrasa que os voy a contar, pero a un circuito tan largo nunca.
Así que la primera vuelta reconocí el circuito a un ritmo rápido pero visto lo visto decidí ser conservador y los siguientes cuatro vueltas decidí un ritmo más tranquilo acabar por debajo de una hora era un objetivo totalmente asequible y así fue.
Ritmo constante y pasar a diez corredores fue lo que me dio el sol de crédito, podía haber estado dando cien vueltas y no habría aumentado el ritmo ni una décima de segundo. Y pasaron las cuatro vueltas de constantes subidas y bajadas porque el circuito era un poco rompepiernas. La alegría por haber conseguido el objetivo y haber sobrevivido era grande y pensé cuando volvería a correr en estas condiciones. Esperarme sentado