Por fin ha llegado el día, la guinda del pastel de un montón de kilómetros recorridos sufridos y disfrutados. Personalmente pienso que la maratón comienza el primer día que uno decide ir hasta la prueba final y estos 42km es la fiesta final.Me levanto con doscientos mil dolores esos pequeñas molestias que se olvidan a los tres segundos.
Te viste y mientras te vistes visualizas las siguientes horas, triunfo, fracaso, sufrimiento mil imágenes y sales a la calle. Es de noche un café rápido y nervioso camino de la salida. Es muy de mañana y hay silencio aunque un runruneo flota en el ambiente. Gente con nervios, miradas perdidas caras afiladas.
Si te vas temprano aunque parezca que te sobra el tiempo no es así cualquier pequeño inconveniente que se te hace un mundo lo analizas y solucionas con más tranquilidad.
Poquito a poquito se hace le día falta una hora menos y un gentío ya va de aquí para allá algunos, la gran mayoría ya cambiados, yo no tengo esos nervios y espero al máximo, en este caso me cambio antes por miedo de que el guardarropa con quince mil corredores este a reventar pero me cambio 30 minutos antes, diras y calentar. Respuesta tengo 42km para calentar. No he de malgastar ningún esfuerzo. Ya queda menos la salida es estrecha pero fluida. No hay megafonia y todo eso hace que la concentración sea mayor. Quedan minutos o segundos no se comienza la fiesta.....





