Dos días antes había sido maltratado en Poble Nou me había desfondado le había echado la culpa al calor y había acabado mas que decepcionado y aun así me presente en Viladecans.
Sin optimismo alguno dos días después de un atroz desfallecimiento decidí encarar la carrera con un cierto pesimismo reservon y aunque me había impuesto bajar de cincuenta minutos lo principal era acabar con un buen sabor y dejar el tiempo a un lado.
Salí conservador desconociendo el recorrido que pronto comenzó a empinarse, mi lectura era clara reservon sin ese punto de sufrimiento sabiendo que podía desfallecer en cualquier momento.
Pasaban los kilómetros siempre hacia arriba y aunque tenia unas excelentes sensaciones pensé y aun lo sigo pensando que no podía acercarme al tiempo deseado, aun así decidí no acelerar el paso.
El tres, el cuatro luego el cinco seguían subiendo con mayor constancia la cosa a cada zancada parecía empeorar y aunque sabia que podía darle a mi ritmo una vuelta de tuerca no me nuble y seguí constante, hasta el seis aun se empina más y yo pensaba que en algún sitio tendríamos que bajar y que esta seria en vertical mientras divagaba giras y comenzamos a bajar decidí no forzar más creía haberlo dado todo en la subida y que no me quedaba poco más, la bajada es constante a pesar de un par de desniveles positivos, decidí no acelerar y es que no quisiera algo en mi decía que no podía. Me decía a mi mismo que estaba muy mal porque tenia la sensación de no avanzar me repetía que no estaba ni para hacer diez, ni media ni maratón ni cinco ni correr a por el autobús, en esta estaba cuando de pronto llegue a la meta un lugar espectacular para acabar con un final fantásticos de los mejores en los que he podido disfrutar.
Una vuelta completa al parque de la marina que es de un kilómetro con la llegada en una medio chicane bordeando un lago artificial, lo dicho espectacular.
La meta tiene la posibilidad de poderse ver a pie de pista o mediante unos puentes que sobrevuela el arco de meta, el único pero es la carril de escape una vez que atraviesas la llegada
Los servicios inmejorables y lo mejor de todo 49`36``.
No me lo podía creer, desde el siete pensé que iba clavado y que el tiempo se iba a tomar viento y aunque al final la inercia de los últimos metros me hicieron mejorar no pensé en hacer el tiempo que al final marque.
Cuando atravesaba bajo el crono no me lo podía creer y espere ansioso las lista contento y satisfecho a pesar de que durante diez mil metros de la carrera me inundara el peor de los pesimismos

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