lunes, 18 de febrero de 2013

Peor imposible

Para empezar he de decir que en el aspecto físico no puedo achacar nadie y en los pasos por tiempo hasta el Km ocho aguante el tipo y sobre mejora, nadie sabe que podría haber pasado más adelante pero yo andaba seguro.
Que en el kilómetro ocho y pico decidiera abandonar la carrera no fue por una cuestión física sino más bien por una cuestión psiquiatra  en un vocablo más barrio bajero  me ralle un rato largo. Desde que me levante la sensación no fue muy positiva. La noche anterior cosa no muy normal para mi me fui a dormir muy pronto, muy cansado, me levante con un dolor que me hacia mirar hacia atrás como si fuera el androide dorado de la guerra de las galaxia, sabia yo que este mal pasaría sin problemas enseguida que calentase y no me preocupo lo más mínimo.
Pero cuando llegue al lugar de la media me di cuenta de que me había olvidado el brazalete para llevar la música  mal augurio. Tome ya con cabreo el café y cuando volvimos al coche se lo había llevado la grúa  tuvimos la enorme suerte de aparca muy cerca de la meta, para la organización también y considero que molestaba así que me lo llevo a más de un kilómetro del inicio, sorpresa y mosqueo suma y sigue a mi estado de ánimos.
Corre para cambiarte y ves más rápido hasta la salida, la salida lenta para los 14500 participantes antes del primer kilómetro se me cayo el móvil todo espachurrado párate recógelo todo reorganizarte y cuando sales otra vez a carrera joder he perdido el dorsal después de doscientos pinchazos en los dedos porque los imperdibles que me dio la organización eran muy defectuosos para mi persona. Lo demás rodado pero con la decisión ya tomada que la carrera estaba terminada para mi.
Fuera de carrera por la tarde tenia un trabajo muy delicado y con la cantidad de puñetitas que me estaban pasando se me hizo una losa muy grande. Por lo que acaba con lo que he dicho.
Acabe rayado

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