Leí hace mucho tiempo en una revista la declaración de un relevante maratoniano que comentaba que el peor enemigo de un maratoniano o corredores de fondo es la pareja.
La afirmación era rotunda y después de la lectura de esta me quede pensando en que era una verdadera tontería, fue hace mucho tiempo y desde entonces he tenido diferentes parejas hasta encontrar a mi media naranja y nunca sufrí presión ninguna por dejar de correr o dejar de entrenar y si rendía mejor o peor era por mi no por mi pareja.
Han pasado veinte años y este verano mi pareja que casualmente ha empezado a correr en estos últimos días ha influenciado en mi rendimiento de entrenamiento pero si he de confesar el único culpable de dicha situación es el corredor osea yo. O no?
No hay comentarios:
Publicar un comentario