Paso a relatar lo que tanto me molesto.
Llevaba casi 37 kilómetros y llegaba aun punto donde estaba un grupo entre los que estaba mi pequeñajo de nueve años cuando llegando a su altura paso a menos de tres metros una pareja moto en mano, le advertir a grito pelado que la próxima vez le pegaba una patada a partir de ahí el tipejo se encaro y empezó une embate de insulto y amenazaba a todos los que estábamos allí, no le importaba lo que pasaba a su alrededor rápidamente una enorme tangana se formo a mi alrededor, el pobre enano mio lloraba desconsoladamente en mitad de aquella pelea de insulto y que hubo un momento en el que podía haber ido a más. No se como no fue a más los corredores de nuestro alrededor me invitaban a que lo dejara que tenia por delante algo más importante que era mi carrera pero yo la verdad ya no estaba en mi. Al final después de empujones insulto y no se que más tuve que oir como llegaba un guardia urbano metido en años que preguntaba si el agresor era el agredido yo tenia que ser el protegido y el preguntaba si la moto era la accidentada oír para ver. Porque para que mi hijo no llorara más tranquilizamos la situación volviendo a la maratón con una rabia acumulada que me sirvió para en los siguientes kilómetros por una acumulación de adrenalina fuera más ligero pero eso no fue lo más irritante lo irritante fue ver como unos personajes sin respeto decidieron cargarse lo que era una fiesta y luego ver como alguien que se supone que es la autoridad (bonito concepto en manos de cualquiera) sin razón.
Me da pena la educación deportiva de esta gente y que prefiero pensar que no es la gran mayoría que ese día dieron una verdadera lección de saber estar en esta nuestra fiesta de la maratón.

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