Siempre hablo de la maratón desde dentro pero este verano aprovechando la oportunidad
del campeonato de Europa de atletismo que daban por la tele pude ver la prueba
de maratón. Disfruto mucho viendo
estos eventos y procuro no perdérmelos y como lo daban pues hala a las nueve de la mañana ahí estaba yo delante de la
tele.
La principal diferencia que hay entre esa prueba y en las
que yo me muevo son los poquitos participantes que hay en estas pruebas (impera
una cierta lógica) pero no me deja de
extrañar. En la
salida de un vistazo has hecho ya un plano de situación de
tus rivales mientras que en las populares te vas conociendo durante el
recorrido, esto último es hasta divertido.
No nos jugamos lo mismo y en la mirada de los participantes
ya se nota (bueno por aquí
hay algunos que solo te
miran y te puedes dar por muerto) pero no es lo mismo, No nos jugamos lo mismo
aunque hagamos el mismo esfuerzo.
Bueno volvamos a la prueba de ese domingo. Era un
campeonato de Europa en una ciudad tan bella como es Zúrich y me quede alucinado
cuando descubrieron el recorrido que más se parecía a una trail
que a una carrera de ruta, cuatro vueltas a un circuito con un desnivel en
mitad de este circuito bestial.
Y hay estuvieron los atletas haciendo una antológica carrera salvando esa
tachuela que a cada vuelta se convertía en un muro cada día mayor. Una verdadera proeza.
Un polaco arranco y en la ultima vuelta cayo en la ultima
subida mientras cada corredor subía endemoniadamente la cuesta de los......
No entiendo como la organización no cuida esos detalles, si
es muy impresionante pero no me imagino a cada uno de los atletas acabar cada
vuelta pensando que tenia que volver a subir la cuesta de marras.
Lo que es seguro que no correré en Zúrich.
Prevenir antes que curar

No hay comentarios:
Publicar un comentario