martes, 24 de julio de 2012

Fiesta populares

Aunque hace dos años o más que en verano no hago vacaciones por motivos de la crisis suelo veranear si se  puede decir así en un pueblecito de Aragon, de donde es mi suegro. Particularmente no me gusta el pueblo esta en mitad del desierto y me es poco atrayente bueno lo que sea no me gusta, pero a mi peque le encanta y por motivos obvios los veranos los pasa allí.
Las fiesta patronales son típicas y tópicas y cuando empece a ir siendo yo novio de mi actual mujer y sabían que me gustaba correr me invitaron con mucho orgullo de la carrera pedestre que se organizaban en fiestas
Me dijeron que corriera y yo me ofrecí tan rápidamente como pude pero días antes del evento en el programa de fiestas había un historial de los ganadores de la famosa carrera de San Lorenzo. Sorpresa pensé que ganaría un lugareño de buen nivel pero desconocido.
Lo primero que me sorprendo fue que hubiese un jugoso premio económico y al amparo de este el ganador de los último año era un tal Benito Ojeda que en Cataluña por entonces antes de la llegada de las cuadras de marroquíes y subsaharianos era un traga carreras en las que hubiera premio económico. 
Solo verlo se me quitaron las ganas y hasta entonces. 
Es verdad que los últimos años evitaba las fiestas del pueblo y lo conseguí hasta hace un año cuando no veía las carreras, que decir que no corría nadie o casi nadie del pueblo y los galgos que venían daban miedo, decidí que siendo un popular muy orgulloso de ser lo porque iba a dejar de serlo. Y nunca participe. Apareció la condromalacia en mis rodillas y lo demás es historia, no volvieron a hablarme del tema de la carrera pero hace un año después de que volvieran a verme patear con mas regularidad las calles me volvieron hablar de la carrera pensé en la cuadra de rápidos corredores que vestirían de corto por llevarse el dinero. Pero cuando hablando del tema me dijeron que ya no había dineros y que la carrera era multitudinaria me pico la curiosidad. 
Esta había cambiado toda su estructura, populares de aragon y de corredores vacacionales venia a correr por el gusto de correr, la  distancia subía a los diez kilómetros y entonces me dije pues adelante. 
Pensé que la carrera se correría un domingo y no, se corre un viernes a una hora totalmente anormal para los bioritmos de un corredor habitual a las 13 horas con un sol de justicia se dan cinco vueltas  a un circuito de dos kilómetros.
Quería correr pero no podrá ser a no ser.

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