Sabado 11 Por la tarde
La tarde la dedicamos a vagabundear en Getaria un pequeñito pueblecito a cuatro kilómetros de Zaraut, ya iba entrar la noche cuando recibimos la llamada de un amigo que también venia a Donosti a correr para quedar y vernos. Nada mejor que encontrarnos lejos de casa y así lo hicimos mientras la lluvia iba echando cimientos cada vez mas profundos, parecía que no iba a parar aunque para nuestros adentros nos decíamos que el agua que caía ahora faltaría al día siguiente
Quedamos en La Concha y durante el blanco paseo, la noche ya se había cerrado y la lluvia empezó a arrear de lo lindo y sin ver al compañero no ocultamos del agua en el refugio del café de La Concha un lugar de cierto encanto que esta en el paseo, también hasta allí llego nuestro amigo mientras una densa cortina de agua caía sobre nosotros. Surgieron nuevas bromas y risas y cuando el cielo dio una pequeña tregua que no un descanso salimos para ir a cenar a un lugar que empieza a ser fetiche en nuestras visitas a Donosti. Llegamos sin problemas ninguno si lo comparamos con lo vivido casi una hora antes.
Cenamos divertidamente mientras la lluvia que no nos había abandonado seguía cayendo con insistencia, volvimos al hotel en la cima del monte Igueldo con unas esplendidas vistas sobre la ciudad. Bellas donde las haya.
Era aunque la noche era profunda temprano y nos quedamos en el amplio salón-vestíbulo del hotel dejando pasar el tiempo en nuevas charlas y bromas en un ambiente muy distendido en un salón donde raramente un ambiente tan profundamente marcado por el runner, lo embargaba todo. Sin animo de equivocarme todas las personas que ocupábamos los cómodos sofás eramos serios candidatos a vernos al día siguiente sobre el asfalto. Seguro que con la ciudad a nuestros pies dejar pasar los últimos momentos antes de meternos en la cama lo más distraidamente posible era algo agradable y casi necesario
Ultimamos la logística del día siguiente que iba a ser más compleja que la de la ultima vez y nos recogimos cansados o fatigados no se bien que vocablo debería utilizar.
En la habitación últimos preparativos y ganas de meterme en la cama, la tele mientras tanto nos distrae en uno de esos programas facilones de las playas de esta España, cuerpos tostados por el sol me mecen y me dejan en los brazos de morfeo y no en los brazos de una voluptuosa venezolana que mueve las caderas discolamente

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