Como he comentado en el post anterior citas multitudinarias reúnen a cientos de nuevos corredores a golpear el asfalto. No me disgusta la llegada de nuevos adeptos a esto del deporte no seré tan misogeno como los escaladores "profesionales" que constantemente les oigo decir la cantidad de gente que sube al Everest es exagerada y que es un estropicio para el montañismo y erre con erre pero nadie les dice a estos que ellos también una vez fueron novatas o que alguna vez tendrá que ser la primera vez que uno suba el Everest. Donde los comprendo es que se quejen de la educación de estos y de las malas maneras pues algo similar pasa en el running.
La llegada de nuevos corredores han aportado mucho al colorido de las pruebas pero esto ha ido en detrimento de las conductas de estos. No se puede atropellar, cruzarse e ir por donde uno le da la gana.
Pones en peligro a los demás, no es que te vayas a morir pero irte al suelo no es cómodo y menos cuando corres.
Hay una regla no escrita los corredores más lentos deben ir por la derecha y dejar la izquierda para lo más rápidos o ágiles es como circular en las acera nada de estos esta escrito pero lo adoptamos como una manera cívica de estar, en la carrera algo de esto también debe haber y lo había hasta ahora.
No puede ser que cuando corras rápido se cruce alguien o que en mitad de esa autopista no limitada de golpe haya alguien que interfiera en el camino.
Se ha de correr con los cinco sentidos y saber que viene gente por detrás y que lo lógico es apartarse y respetarlo estar en el medio lo único que consigues es que el que venga de detrás busque una escapatoria y a veces moleste a los de alrededor y tengamos un problema añadido.
Este fin de semana una corredora muy mona ella decidió aposentarse en una parte de la carretera y creía que toda era suya si la rozabas soltaba como improperio un sonoro CAPULLO.
Supongo que es una cuestión de educación
No hay comentarios:
Publicar un comentario